jueves, noviembre 09, 2006

La enseñanza de ELE: afectiva y efectiva

Conferencia, Viernes 15 de diciembre

Jane Arnold
Universidad de Sevilla

Jane nos hace las siguientes preguntas:
  1. ¿Qué factores hacen que unos alumnos saquen más provecho del proceso de aprendizaje de ELE que otros?
  2. ¿Qué hace que alguien que desea aprender una lengua extranjera mantenga el esfuerzo hasta conseguirlo?
  3. ¿Cuáles son los principales retos que tienes en tu contexto docente?
  4. ¿Cuántas soluciones vendrían de saber más técnicas?
  5. ¿De donde podrían venir otras soluciones?

11 Comentarios:

Anónimo dijo...

Es un acierto que esté presente en el Encuentro, es importante que todos tengamos en cuenta que los protagonistas de nuestras clases son los alumnos y que no siempre sabemos cómo motivarlos. Es más, a veces nuestra obsesión por cumplir con un programa demasiado ambicioso hace que nos olvidemos de los alumnos.

12:37 AM  
Marta dijo...

Qué bien que estés en este Encuentro, he leído tu libro y tengo muchas ganas de escucharte. Supongo que una de las cosas más importantes en una clase es la motivación. Algunos alumnos vienen motivados pero en la clase pierden todo el entuasiasmo. Creo que con algunas técnicas esta situación puede mejorar.

9:23 AM  
Clara Ferrer dijo...

¿Y cómo hacemos para motivarnos nosotros? ¿Podemos motivar a los alumnos si nosotros estamos metidos en la rutina de correcciones, el mismo libro desde hace tiempo, en el que con los ojos cerrados podemos decir en qué parte de la página está cada foto, la sensación de que tenemos ya bastante experiencia y sabemos cómo montar la clase casi sin prepararla...? ¿No habría que empezar por nosotros? ¿Cómo?

9:35 AM  
vane dijo...

Hola a todos!! Como marta, estoy impaciente por escucharte. Estoy de acuerdo en que la motivación es algo muy importante, la habilidad de crear el ambiente adecuado para que los alumnos se sientan cómodos, en confianza y, por lo tanto, puedan soltarse. De hecho, creo que la motivación o crear este clima es uno de los elementos más importantes que interactúa con otros: materiales, planificaciones, contextos, etc.

Respondiendo a Clara, creo que al profe no hay nadie que le motive, a parte de la gran recompensa diaria que se lleva a casa después de ver a los alumnos progresar. Creo que nos tenemos que automotivar. A mí también me ocurre, y creo que por mi parte es falta de preparación de las clases porque como dices, ya te las conoces, de probar cosas, materiales nuevos, de desafiarme a mí. caer en la rutina es mu malo.....y eso se transmite en nuestras clases.

10:39 AM  
Anónimo dijo...

chicas, para mí la motivación del profe está en poder dedicarte a aquello que has escogido y, lo más importante, poder acompañar a los alumnos en el camino que están recorriendo.

11:22 PM  
Tom dijo...

Como profe con mas de 25 años de experiencia a mis espaldas (y no es para fardar, que pocos crimenes hay por los cuales te caigan un cuarto de siglo!), creo que la motivación del profe viene de continuar disfrutando de dar aquello que repite...

Pero, curioso ¿no...? Jane nos hablaba de motivar a los estudiantes, y en seguida nos hemos puesto a hablar de la motivación del profe...

6:08 PM  
Débora Pérez dijo...

Todos hablamos de motivación del alumno, pero ¿a qué nos referimos con esto? Cada alumno tiene una intención cuando se inscribe al curso: un viaje o estancia en el extranjero, un examen que pasar, una mejora en su trabajo... Esto forma parte de su vida, es algo personal, pero quizá no es suficiente como para convertirse en una motivación. Asimismo, algunas metodologías de aprendizaje de ciertos alumnos, que se obsesionan con "tener" conocimientos, palabras, estructuras... les impiden relacionarse directamente con la lengua, crear un vínculo afectivo y llegar a "ser" uno con ella. La obsesión por "tener" les distancia de la lengua y, por lo tanto, les dificulta una verdadera motivación.

11:40 PM  
María dijo...

La motivación en clase es un tema muy importante y ante el cual a veces el profesor se encuentra un poco perdido. Muchas veces nos encontramos con alumnos que están ahí porque dentro de lo malo, era lo menos malo ( y hablo de adolescentes que escogen ELE por no tener francés, italiano o alemán). Y en estos casos toda las propuestas para motivarlos son las bienvenidas.

7:38 PM  
Jane Arnold dijo...

Hola a tod@s,
Me han interesado mucho todos vuestros comentarios. Es lógico que, como docentes, a menudo vamos directamente al tema de la motivación. Como indica Débora, no siempre tenemos muy claro lo que queremos decir con "motivación". Es, por supuesto, sólo una palabra "paraguas" que cubre muchas otras cosas que los expertos detallan para explicar bien el término. Sin embargo, es útil partir de la idea general que todos tenemos - que para hacer algo bien (aprender una lengua o lo que sea) es mucho más eficaz si realmente queremos hacerlo, si tenemos interés en hacerlo.
Y me ha resultado muy ilustrativo - aunque no me ha sorprendido nada - la observación de Tom sobre cómo en seguida habeís pasado del tema de la motivación del alumno a la del profesor. Me recuerda esto un poco a los videos que ponen en los aviones sobre cómo si hay falta de oxígeno, primero hay que poner nuestra propia máscara y luego ayudar a los demás. Nuestra propia motivación como profesores es la base necesaria para proceder a intentar motivar a los alumnos. En las aulas que conozco si no está motivado el profesor, difícilmente lo está el alumno. Y si estamos motivados, creo que tarde o temprano encontraremos la manera de motivar a los alumnos.

Y estoy muy de acuerdo con la distinción - aplicable a otros aspectos también - entre "tener" y "ser". Jane

8:13 PM  
Clara Corrales dijo...

Me uno a los comentarios con mi experiencia personal y analizando el porqué de mis decisiones sobre dos idiomas en concreto.
En el cole nos obligaban a estudiar inglés y en el instituto se podía elegir entre inglés y francés. Este simple hecho hizo que yo en el instituto eligiera francés. Quizás una rebeldía absurda de catorceañera me hizo desechar una lengua en favor de la otra. Hay miles de razones por las que podemos estar o no motivados para hacer algo.
Recuerdo aquellas clases de francés maravillosas porque éramos pocos, me sentía alguien original y mi profesora era encantadora.
Después he seguido aprendiendo otras lenguas como inglés y alemán. Poco a poco me atrajo la posibilidad de comunicarme con diferentes personas pertenecientes a otras realidades cotidianas y esto formó parte de un proceso de lucha contra mi timidez y mis dificultades para entablar una conversación con gente nueva.
Aquí la razón era más o menos terapéutica :-).
Al final me he convertido en una apasionada de la comunicación y el aprendizaje de lenguas extranjeras, trabajo enseñando español a alemanes y mi opinión como profe es que cada alumno es un mundo. Aun así, tenemos la capacidad de activar mecanismos que pueden resultar útiles para que el alumno afronte el aprendizaje con ganas.
El libro de Jane ayuda bastante a reflexionar y a observar detenidamente qué ocurre en clase y por qué un alumno continúa o no continúa con un idioma. Hablar con ellos sobre esto es, desde mi punto de vista, vital.
Elena Verdía informa sobre la importancia de la motivación ante el aprendizaje de la pronunciación y esto facilita increíblemente el camino que hay que recorrer después. Sus consejos me ayudaron.

No estaré en Barcelona, así que me conformaré con leer las ponencias en el blog del encuentro.

Un saludo muy cordial

Clara Corrales

11:18 AM  
Marina dijo...

Jane, gracias de nuevo por compartir tu buen hacer en el encuentro de Barcelona.

Me gustaría escribir todas las reflexiones a las que volví tras tu exposición, pero no tengo tiempo, hoy es Nochebuena...

Sólo queda añadir que en días como hoy seguimos con tu recuerdo y TE DESEAMOS FELIZ NAVIDAD Y AÑO NUEVO.

¿Podrías recordarme el título de tu libro?

Un cordial saludo

Marina Martín Baz

12:16 PM  

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